sábado, 18 de junio de 2011

Disociación Racional/Emocional


Cuántas veces han sentido que su Yo Racional no logra ponerse de acuerdo con su Yo Emocional?
Cuántas veces se encuentran en una encrucijada, donde deben tomar una decisión de importancia para ustedes, y no saben desde qué perspectiva abordarla? Tienen claro qué tiene mayor peso para ustedes... si lo que les dice su cabeza o lo que les dice su corazón?
Bueno... creo que es un tema que nos suele pasar a todos, en mayor o menor grado según la estructura de personalidad de cada quién y según como nos ha marcado la experiencia previa. Personalmente, me cuesta tomar decisiones netamente basado en mi esfera pensante, racional y deliberativa... me es imposible cerrarle la puerta a mi lado emotivo, el de las sensaciones y sentimientos, aunque muchas veces sea estrictamente necesario.

Por ejemplo...
Qué decisión tomar frente a un nuevo trabajo que te ofrece grandes expectativas económicas y estabilidad, pero que no te llena en tu plano personal? Te lanzarías a un trabajo inestable, con futuro no claro, pero que de momento te haga disfrutarlo máximamente?
Qué hacer frente a una relación de pareja que objetivamente no funciona bien y que en cualquier momento se puede generar daño emocional sobre ti? Más aún... sigue costando elegir un camino aún teniendo analizado el panorama? Qué nos lleva a considerar tanto nuestro lado emocional... el miedo, la incapacidad de romper vínculos?

Claramente, lo ideal es lograr un equilibrio dinámico entre ambas esferas... ésto en lo teórico, porque en la práctica debe ser una de las búsquedas más complejas para el ser humano en su día a día, especialmente frente a las bifurcaciones que la vida va ofreciendo en el camino, las que muchas veces tienen consecuencias significativas que pueden cambiar el rumbo de nuestro destino.

 En fin... más que respuestas para el tema, en mi caso existen reflexiones, análisis, ideas,racionalizaciones, que al momento de aplicarlas según el contexto, francamente no me resultan... Conclusión: seguiré en la búsqueda interna para poder resolver este dilema...

martes, 17 de mayo de 2011

Dormir

Quién no se ha quedado dormido en una clase o en el trabajo???
Bueno, los malos hábitos de sueño son bastante comunes y transversales... Incluso me ha pasado que llega el momento en que siento que dormir es una pérdida de tiempo, que en vez de entregarme a los brazos de Morfeo podría estar haciendo mil cosas, producir, disfrutar... finalmente igual caigo dormido, pero ya me ha pillado la madrugada y al otro día hay que levantarse temprano. En conclusión, no dormí nada y durante el día el cansancio me da una dura batalla.o 
Para aquellos que no pueden conciliar el sueño, es una buena opción visitar a un neurólogo para que le dé un inductor del sueño, porque pucha que me hizo bien cuando estaba tomándolo. Si no quiere tomar medicamentos, siempre es bueno desconectarse de la tecnología un buen rato antes de dormir, tomar un vaso de leche tibia y leer algo interesante, pero relajado.... O quizá escuchar música de relajación para apagar de a poco el cerebro hiperfuncionante e hiperpensante....
Y para los que duermen mucho...  a organizarse para optimizar el tiempo que tienen disponible...
En fin, no olviden nunca la importancia del buen dormir, que trae beneficios tanto físicos como psicológicos, no por nada la sabia evolución la inventó....

buenas noches!


Matrimonio Homosexual


A riesgo de ser juzgado de libertino, me atrevo a dejar mi opinión sobre este tema....
En Chile (y en  muchos otros países intelectual y culturalmente subdesarrollados) el tema de la homosexualidad es tabú, un tema guardado bajo la alfombra. Probablemente se debe a una cultura machista originada de nuestras raíces étnicas mapuches, quizá se deba a una construcción social errónea de lo que es el amor y la sexualidad, quizá haya que "echarle la culpa" a la Iglesia Católica... no lo sé, quizá sean todas las anteriores.
De todas formas, hasta el día de hoy ser homosexual es casi como tener lepra... avances en cuanto a tolerancia existen, pero extremadamente lentos. Muestra de eso es que aún no hay una ley que permita la unión civil homosexual. Para muchos el matrimonio puede ser un mero trámite legal, un papel, pero su importancia la podemos tomar desde dos puntos de vista según mi criterio en el contexto de unión homosexual:
1) Desde la perspectiva legal, es un instrumento de protección civil para la pareja, una forma de reconocimiento frente a la ley.
2) Desde un prisma más filosófico-moral, es una manera de validar el amor homosexual como cualquier otro tipo de amor, o sea, considerar que ésta unión es tan importante y significativa como cualquier otra donde el vínculo afectivo esté de por medio.
Espero que nuestras autoridades abran sus ojos y no obvien una realidad tan patente y tan natural, que se quiten la venda, que abran su mente a la diversidad...
Es momento en que ya se terminen las diferencias, donde todos valgan por lo que son, no por lo que tienen, por lo que profesan o por su orientación sexual... no puedo decir que somos todos iguales, porque no es así, pero todos somos IGUALMENTE LIBRES Y VALIOSOS, CON SU DERECHO NATURAL A BUSCAR LA FELICIDAD

domingo, 15 de mayo de 2011

Déficit atencional con Hiperactividad...

No es la idea hablar del tema desde un punto de vista psiquiátrico, sino más bien vivencial... y quizá haya alguien más por ahí que esté en la misma situación.
En estos momentos debería estar estudiando Farmaología para el certamen que tengo mañana, pero la dispersión inherente a mi personalidad me tiene escribiendo en mi abandonado blog.
Desde hace un par de semanas soy oficialmente una especie de adulto Ritalín, un hiperkinético extremo, un volátil... Suena un poco yoista, pero me es necesario contar lo que me pasa. Claramente, el psiquiatra sólo confirmó algo que ya tenía más qué claro: esa necesidad de pararse a cada segundo para hacer algo, que no te puedes focalizar en nada, que mientras conversas se te va la onda... no cabía duda del diagnóstico.
Es una batalla un poco difícil, porque la energía disponible se tiene que distribuir en demasiados estímulos, no siendo suficiente para sobreponerse a la falta de atención... En fin, aquí estoy, haciendo una cosa que no es precisamente lo que debería estar haciendo...

Bienvenidos al mundo del Déficit Atencional del Adulto con Hiperactividad!

martes, 31 de agosto de 2010

Aristóteles 2.0

Desde hace tiempo tenía ganas de crear un blog donde compartir mis ideas sobre distintas temáticas. Soy estudiante de Medicina (hermosa carrera por cierto), pero mis intereses son mucho más amplios: amante del arte, de la música, de las humanidades, del análisis del comportamiento humano… Con respecto a este último tema, ha rondado en mi cabeza desde hace algún tiempo la Teoría Aristotélica de la Virtud y me sigue sorprendiendo la genialidad de este filósofo griego. Siento que es un tema tan aplicable a nuestro contexto actual que me interesaría abordarlo. A partir la definición aristotélica de virtud (“aquella actitud de nuestro querer que se decide por el justo medio, y determina este medio tal como suele entenderlo el hombre inteligente y juicioso”), me aúno a este concepto en el sentido del justo medio, del equlibrio. De alguna forma es algo que todos buscamos, una suerte de estado estable que permita nuestra autorrealización y que nos conduzca a felicidad.

En nuestro pasar por la vida, muchas son las opciones de comportamiento que se nos aparecen en el camino. Lo ideal es tomar aquéllas que permitan aflorar lo mejor de cada quién, que permitan llevar una vida virtuosa. Siempre habrá dos extremos, pero hay que quedarse con el justo medio (que no necesariamente es el promedio entre dos polos). Cuántas veces nos hemos sentido enfurecidos con alguien y tenemos la necesidad de hacerlo sentir. Y seguramente nos vamos a preguntar cómo expresar el enojo, en qué contexto y en qué medida; o bien, si es mejor callar y dejarlo pasar. Es un buen ejemplo de que la importancia de encontrar ese esquivo equilibrio (relacionado también con el concepto de Goleman de Inteligencia Emocional)

Pero el mayor valor de llevar una vida virtuosa, ocurre cuando es producto de un actividad deliberativa consciente, a partir de un sistema de valores incorporado no de forma pasiva, sino que incorporado por un razonamiento crítico y por una capacidad inherente de esa personalidad de amar a la humanidad. He ahí el valor del ser humano que es capaz de generar su autorrealización y es capaz de construirse a sí mismo desde la perspectiva de la virtud, por una necesidad intrínseca del hombre de alcanzar la felicidad en su máxima expresión.